LA ESCUELA DEL BARRIO

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Silabario  alburero  básico, para  cabulear  o  cotorrear

Ay les voy con la introducción del encabezado…!

Cuando chavitos, nos iniciaron con el primer albur ese de que: "Entre melón y melámbes mataron un pajarito, melón se comió las plumas y melámbes el pajarito."

Despuecito, cuando comenzamos a tener las primeras peleas en la coliseo, y las manitas calientes sudaban, o se almidonaban los calzones, los tenis hacían que los calcetines se pararan solitos, y las tepanguanas faroleaban los calzones con resplandores de caca, hasta entonces comenzamos a darnos cuenta que esta vida es un camote que viene en cajones.

Desde entonces unos aprendimos a llamarles a las cosas por su nombre, y otros a darles significados decentes. Y fue así como de la mojigatería surgió la alcahuetería que otros confunden con la putería...

En el barrio rifa la neta con su clarín y corneta, haciendo del lenguaje la carta de presentación de quienes no consumen fayuca cultural. Y que no solo aprenden a traer siempre en chinga a su ángel de la guarda, sino que también alburean con las palabras y cabulean con los conceptos, ejercitándose en un ajedrez mental en verso y sin esfuerzo, cuya álgebra alfabética conjuga etimologías griegas y raíces latinas latinas con la gramática leperusca.

Hay algunos albures que hacen reír, pero otros hacen pensar. Así que, si hubiera retadores, hasta les puedo jugar un volado de a su raya contra lo que me sobra...

 

Anoréxica.- Tiene tan devaluada su autoestima que en lugar de pezones tiene tostones.

Besar.- Me ve Sara cuando besan al cura Melcacho.

Catedral.- Para ir a Tepito, se ponen en Pino Suárez viendo para Catedral.

Dedos.- Saco los de la olla con los dedos, porque con los codos se los saco todos.

Enmascarada.- A la Verdolaga enmascarada a veces me lambestido de charro cuando no está marchita.

Fundillo.- Préstenme atención, porque a flojo no me ganan y a travieso tampoco.

Guasa.- Entre la guasa y la risa, te clavan la longaniza.

Hijas.- Algunos llegan a ver hijas grandes que hasta presumen sus dos semillones

Incada.- La chavita es como la virgencita incada: una cosita de la chingada.

Joyero.- El anillo lo hace medallas o un medallón.

Kacumen.- Es aprender a no hacerse pendejo ni permitir que te hagan pendejo.

Leche.- Puebla es famosa por su dulce de camote, su mole y sus mascadas.

Manuela.- Hazme un favor y deja de echarle azúcar a los churros o jugar a los dados bajo la ducha.

Niña.- La disputa se convirtió en riña, cuando se dieron cuenta que la puta no era tan niña.

Ojete.- El peor de los quesos, es el que es ojete.

Pirujear.- Una piruja no es la mujer que coje de noche y de día, sino la que tiene al alma emputecida, y no ha cogido todavía.

Quinto.- Me cay que sí era quinto, pero quinto ajuste...

Rondana.- Me prestan atención o luego no mechen de habladas

Soplo.- No era soplo en los ovarios, sino que se la soplaron varios.

Tepito.- Lo quieren mandar a la verde, quesque porque en la roja ya no hay camas.

Unos.- De los aquí presentes si tienen chance de alburearme ¡y me ganan! les disparo unos ostiones en el centro.

Vellosidad.- Un cabello se quita del hombro y un vello se quita de la boca.

Wilson.- En Navidad dan nalguinaldo o  regarrote.

X.- La incógnita de la equis es para el machín a quien he visto en Tepito comprando tinta china y yombinas, porque no sabe enamorar a una chava.

Yo-yo.- Rima con hoyo aunque sea de pollo, o de mujer por su hermosura y de hombre por su apretura.

Zas.- Los frijoles de Apizaco, con reatas tortillas, su garrote de pulque, y leche de Zacazonapan.