
Del Baratillo de Tepito (1901) al
Pabellón Comercial (2004)
En 1901, don Miguel Angel de Quevedo dispuso el traslado del Baratillo, fuera del centro de la ciudad, reubicándose en la Plazuela de Tepito. El acontecimiento fue motivo de una viñeta con estrofa del célebre grabador don José Guadalupe Posada: Las Grandes Lamentaciones y triste despedida de los Baratilleros al pasarse para Tepito ¡Ay, ay, ay! que desgracia! / Ya se pasó el Baratillo / Ya se pasó Valedores / A la plaza de Tepito.

Este hecho fue el precursor del comercio callejero en Tepito, cuyo momento culminante lo alcanzó al convertirse en el ropero de los pobres de la ciudad, y posteriormente en el tianguis de abasto popular más importante del Distrito Federal. El Plan Tepito (1972-1982), los Ejes viales (1977-1979) y el Sismo de 1985 fueron trastocando la creatividad y productividad barrial, pues la reconstrucción de las vecindades en condominios vecinales no permitió volver a instalar los talleres familiares. Y cuando los talleres y las vecindades dejaron de ser la columna vertebral del barrio, el tianguis se convirtió en la principal bujía económica de Tepito. Desde entonces, las organizaciones gremiales del tianguis han estado elaborando propuestas de desarrollo comercial en la llamada Zona Económica de Tepito. Donde el andamiaje comercial de cada calle es un reflejo del nivel de liderazgo que tiene. Pero, pocas organizaciones se han preocupado por mejorar las condiciones de trabajo de sus asociados y por anclar y reinvertir en Tepito la riqueza que genera la actividad del tianguis.
En estos tiempos de crisis, otra vez está en riesgo la evolución social y económica del barrio de Tepito, junto con sus formas elementales de trabajo y vida. Y para que Tepito continúe siendo una entidad geográfica y cultural con símbolos propios que constituyen los iconos que nos dan identidad y los elementos que nos dan cohesión. Tenemos que aprender a modernizarnos conservando los espacios vitales que nos aseguren la permanencia de nuestro arraigo vecinal y de nuestra continuidad laboral.
La voracidad del proceso urbano y económico de la ciudad, sigue vulnerando nuestra Unidad socio-espacial, socio-económica y socio-cultural. Y aunque Tepito no se significa por ser un barrio modelo para la ciudad (porque no lo han dejado ser) sí es un barrio ejemplar cuando se propone hacer las cosas mejor que los demás. Pues Tepito tiene consolidado un núcleo y un entorno económico alternativos, en manos de quienes ya alcanzaron su madurez barrial y su especialización comercial.
Ya pasamos de los puestos tubulares semifijos con lonas, a las techumbres de los corredores comerciales. Y hoy comenzamos una nueva etapa con un Pabellón Comercial innovador en su diseño y en su estructura arquitectónica que mejora el paisaje urbano, que procura mejores condiciones de trabajo de los comerciantes y que renueva la atención a la clientela que nos favorece con sus compras. Ser de Tepito y trabajar en este barrio nos compromete y nos convierte en sujetos con experiencia de trabajo y vida cuyo compromiso se traduce en este proyecto-precursor del futuro comercial de Tepito.
Nuestro Pabellón Granaditas-Florida se convertirá en el nuevo puerto comercial más especializado de todo Tepito y anexas. Nomás piquen , liquen y califiquen la merca...
